Sinopsis

 

Carla, Bernardo, Gustavo, Daniel, Alicia y Emilio

Gustavo, niño de once años superdotado, ha sido secuestrado por su propio padre, Bernardo, para hacerlo objeto de una prueba de ADN ya que éste duda de su propia paternidad. Bernardo, homosexual de clóset, es descubierto in fraganti en un hotel por su esposa Alicia. Alicia, carente de toda motivación en la vida, quien ha hecho de la amargura un hábito, acude con Emilio, su siquiatra, con una regularidad tan empeñosa como inútil. Emilio, infértil y celoso, no concibe la idea de que su novia, Fernanda, tenga un niño “de otro” por inseminación artificial. Fernanda, absolutamente superficial, sólo concibe un estilo de vida (el de revista de modas, perfumado, asertivo, sutil) pero en el fondo sigue amando a Daniel, patán, grosero y desenfadado. Daniel, enfermo terminal de cáncer, ha aceptado ayudar a Carla a cuidar a Gustavo mientras éste está secuestrado con la única razón aparente de no morir de tedio.El “genio de la supervivencia”. Ahí está, en todos. Crisis de todo tipo que hacen a los destinos confluir y que trastornan las vidas que tocan. Crisis que lastiman, que hieren, que convulsionan. Crisis que marcan, que dejan huella, que se quedan para siempre.Pero se sale avante, se sobrevive. Con el daño emocional correspondiente, sí, pero se sobrevive, se llega al año siguiente. Y al siguiente. Y al siguiente. Y todo para que, al final de la vida, al hacer el balance imperativo, se perciba que en realidad lo que siempre importó fueron los momentos más frugales, un vestido blanco de lino, un merlot malísimo, la forma en que corta la luz del sol. Porque al final, los hijos se van de casa, los amigos parten, el amor se disuelve. Y se vive para cambiar.

 

 

 

En diversos cuadros escénicos en los que se representan fragmentos de la anécdota general, “Crisis, modelo para armar” hace el relato de los siete destinos que convergen en ese momento específico de la historia reciente de nuestro país, cada uno de ellos creciendo, evolucionando o, finalmente, renunciando. Carla está enamorada de Daniel pero ha de comprender que su amor nunca será posible. Bernardo reconocerá ser el padre de Gustavo y éste habrá de aceptar la homosexualidad de su padre con asombrosa madurez. Alicia comprenderá que la vida es más que sólo una espera.

Fernanda habrá de tener un niño de Daniel. Emilio terminará por admitir que la vida se abre paso, con prejuicios o sin ellos. Daniel habrá de partir sin júbilo y sin llanto.

Siete representantes de nuestra grey, de nuestro México, de nuestro tiempo conforman “Crisis, modelo para armar”. Siete perspectivas, siete interpretaciones de un mismo tema que nos compete a todos porque, si en México hemos vivido siempre en crisis, si hemos aprendido a sobreponernos de eternas y constantes crisis, entonces -como dijera aquel espantoso lema político- acaso la crisis seamos todos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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~ por crisismodeloparaarmar en agosto 12, 2008.

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